«Escribir sin revisar es el equivalente de salir alegremente de casa en ropa interior.»
Patricia Fuller

No solo los correctores exigimos una prosa fluida y libre de faltas, todos, en mayor o menor medida, esperamos que los textos que leemos estén limpios y bien cuidados. Si no nos gusta cómo alguien escribe algo, enseguida nos ponemos a la defensiva, nos cuente lo que nos cuente, e incluso es muy probable que soltemos el libro o cerremos la página web.

 

Debes saber una cosa: no importa cuánto mimo le hayas puesto a tu trabajo si no cuidas el resultado final. Tus palabras son tu carta de presentación, la primera impresión que causas. Y en esta era de la información quizá no tengas la oportunidad de causar una segunda; tus lectores ya se han ido a ver vídeos de gatitos o a leer un best-seller insulso.

La corrección literaria es un trabajo invisible. Es como limpiar la casa antes de que vengan visitas. Cuando llegan nadie exclama: ¡Pero qué limpio está esto! (Excepto quizá tu madre.)


Si te importa tu escritura, tienes que pasarla por un filtro de calidad.

¿Has escrito un libro?


¡Guau! Enhorabuena.

Solo queda una cosa. Antes de autopublicarlo o de enviarlo a una editorial te hará falta revisarlo, y para ello necesitas una corrección literaria.

 

Por mucho que hayas revisado, siempre queda algo. Antes de mostrarlo al mundo, necesitas limpiarlo de faltas de ortografía, de inconsistencias, de expresiones poco acertadas, de cambios de estilo injustificados, de transiciones demasiado bruscas… Gracias a que no es mi obra, puedo ver más objetivamente sus puntos fuertes y las cosas que podrías mejorar.

 

Una corrección literaria es una revisión en la que hago sugerencias para mejorar tu texto. Cada coma que cambie podrás verla, gracias al control de cambios de Word, y aceptarla o no. Cada palabra que te sugiera es, siempre, decisión tuya, ya que tú eres el autor.

 

El corrector es como un terapeuta de textos.
Te muestra lo que no puedes ver tú mismo porque está dentro de ti: tus mejores palabras.
¿Necesitas una corrección literaria o una lectura crítica?

Imagino que habrás enviado tu libro a familiares y amigos y que te habrán ayudado a mejorar tu primer borrador. Sin embargo, es posible que se hayan saltado cosas, o que no supieran señalar exactamente qué funcionaba y qué no: si faltaba un personaje pivote, si hacía falta un cambio de foco, si el narrador no era el adecuado…

 

¡Haces bien en pedirles ayuda a tus amigos! Pero puedes ir mucho más allá con la lectura y los consejos de un profesional.

 

Necesitas que un lector profesional o un editor lea tu obra y la evalúe. Y después de esta evaluación puedes contratar un servicio de corrección ortotipográfica o de estilo. Así ahorras tiempo y dinero, ya que sabrás primero si tu novela funciona tal y como está antes de dedicarle más esfuerzo en una corrección palabra por palabra.

 

Si lo que necesitas es un servicio de lectura y asesoramiento, pásate por mi página y entérate de lo que puedo ofrecerte.

Te ayudo a que escribas tu novela mejor (o tu mejor novela)

Vamos a publicar un libro del que te sientas orgulloso.

¿Trabajamos juntos?

¿Podría editar yo mi propio trabajo?

Sí, las primeras tres o cuatro veces. Pero la última revisión debe ser la de un profesional.

 

He de confesar que yo soy la primera que intenta prescindir de que me corrijan: «Soy correctora; sé lo que hago».

 

Cuando entro en razón y le paso mi borrador, tímidamente, a alguien, siempre me muestran algún punto donde no han entendido algo, o donde el mensaje les ha rechinado, o donde una conversación deja de sonar natural, y yo estoy agradecidísima y me sorprendo de haber pasado por alto algo tan obvio.

 

Es normal volvernos ciegos ante nuestro propio trabajo. Le hemos dedicado muchísimas horas, nos lo conocemos de pe a pa. Cuando lo releemos, estamos leyendo lo que creemos que hay escrito, no lo que verdaderamente hay. Las ideas, los personajes, los argumentos nos son tan familiares que no vemos cuándo fallan.

Te hace falta otra perspectiva.

¿Qué hace un corrector profesional?


  • Connector.

    Limpia el texto de errores

    Elimina todos los errores que entorpecen una lectura fluida. Lo mismo que el corrector de Word, pero con funciones de pago.

  • Connector.

    Unifica el estilo

    Te ayuda a decidir cómo una palabra se escribirá a lo largo del texto, utiliza siempre los mismos recursos tipográficos para resaltar o introducir conceptos y unifica la expresión para que no hayan cambios injustificados. Que tu abuela estuviera al teléfono mientras escribías no justifica que empieces a utilizar tres refranes por párrafo.

  • Connector.

    Asegura la coherencia

    Lee atentamente el texto para que el mensaje no se contradiga. Evita errores como que a un personaje le cambie el color de los ojos a la mañana siguiente, o que se recomiende una dieta vegetariana que incluye bocadillos de atún.

  • Connector.

    Busca la cohesión

    Observa que el texto se desarrolle adecuadamente, con una idea por párrafo o, en el caso de la novela, que el comienzo in medias res no deje tirado al lector en mitad del desierto sin agua.

  • Connector.

    Sugiere cambios

    Para adecuarse a las necesidades del formato o del lector, sugiere cambios y argumenta por qué son recomendables. Muchas veces recomendará que cortes, especialmente cuando te excedes en contar cosas que no vienen a cuento, por buena acogida que haya tenido la anécdota en reuniones familiares.

  • Connector.

    Adecúa tu mensaje

    Analiza el tipo de audiencia a la que te diriges y sugiere cambios para que tu mensaje les llegue con la mínima inteferencia posible. Podría ser, por qué no, un servicio muy útil para enviar mensajes entre padres e hijos adolescentes.

¿Cuánto me costará?

Una corrección literaria es una lectura muy minuciosa en la que se escanea el texto al detalle en busca de posibles errores y de mejoras de la expresión. Hay dos tipos de correcciones: la corrección ortotipográfica, en la que limpio el texto de errores y unifico el lenguaje, pero no entro en la expresión ni la adecuación del mensaje; y la corrección de estilo, en la que sugiero cambios más profundos para que tus palabras transmitan mejor tu idea.

 

Corrección ortotipográfica: 0,01€ por palabra. Un texto de 50000 palabras te costaría 500€.

Corrección de estilo: 0,015€ por palabra. Un texto de 50000 palabras te costaría 750€.

¿Quieres ver mi trabajo? Entra en

portfolio marta tornero rubio
Powered byTypeform

Me suelen preguntar

Trabajo en Word siempre que puedo, porque es más cómodo y eficiente, pero también puedo editar PDFs.
Depende del formato.

Si trabajamos con Word, cuando acabe te enviaré el archivo con los cambios visibles y una copia limpia con los cambios aceptados lista para utilizar.

Si trabajo en otro formato que no admite rastreo de cambios, guardaré versiones del antes y el después.

Corrijo y reviso textos para publicación editorial, como novelas, cuentos y no ficción. También tengo experiencia en el ámbito académico con ensayos, trabajos de fin de carrera, tesinas y presentaciones.

Como copywriter también trabajo habitualmente con textos digitales como páginas web, artículos, e-books, guías, correos, etc.

Antes de aceptar el trabajo, nos conoceremos un poco para ver si nuestras ideas y sensibilidades literarias son compatibles. Solo si ambos estamos seguros de que podemos trabajar juntos, aceptaré el encargo.

Estoy comprometida al 100% en hacer que tu libro sea el mejor que puedas escribir, pero, en caso de que alguna parte de mi corrección no se ajuste a tus expectativas, siempre me puedes pedir una segunda revisión.

Al comenzar el proyecto, abonarás la mitad de su coste, y al recibir la corrección, la segunda mitad.

Recuerda que si no estás satisfecho, puedes pedir una segunda revisión sin sobrecoste para ti.

Puedes pagar por Paypal o por transferencia bancaria.